lunes, 20 de julio de 2009

Julia y Alma


Alma, había hecho este recorrido en busca de unos días de descanso y de ampliar su mirada con nuevas fronteras.
La casa prestada a Jean Pierre era caótica y acogedora. Entre los tres pusieron un poco de orden y decidieron coger las bicicletas. Para Alma resultaba totalmente placentero pedalear sin miedo, descubriendo una naturaleza casi perfecta a través del carril bici. Estaba claro, disfrutaría mucho estos días en Bloemendaal.
Jean Pierre era un guía magnifico,conocía la historia de este país y también las historias populares. Su tranquilidad y sonrisa constante llenaba estos días a Julia y Alma de bienestar.
Mientras su mirada atravesaba estos lugares no podía olvidar las múltiples reflexiones de sus últimos días. Tiempo para pensar, parada para reflexionar. Ese tiempo que en su historia no había tenido nunca, o había huido de él. ¿quién sabe?...
Relee a Bertrand Russel: "El hombre prudente será tan feliz como, las circunstancias lo permitan y sí encuentra en cierto modo desagradable la contemplación del mundo, se dedicará a contemplar otras cosas...por muchos razonamientos que se aduzcan, la razón no se opone a la felicidad"
Alma estaba con una actitud positiva. Su juego con Julia para encontrar una casa en este paraíso de estos días la llenaba de entusiasmo.

4 comentarios:

brancalúa dijo...

Ese regalo maravilloso con el que nos recibió Jean Pierre, esas dos bicicletas: color verde, la tuya, de color lila, la mía.
La desmitificación de los mitos, principalmente del mito de sí mismo, podería ser un buen punto de arranque para la con
tinuación del viaje.
Tu relato me ha gustado mucho, acariciando suavemente la emoción.
Besos

Juan Navarro dijo...

Es lo que tiene Bloemendal, por ser tan bello, que uno pasea y se encuentra dos veces a Jean Pierre y dos veces a Julia y Alma. ¿O no son los mismos? Me los había encontrado examinando un ático y ahora los encuentro en bicicleta. La magia de Bloemendal, que agradezco a los dioses,
Un beso

sara dijo...

Precioso relato Maca.

Me ha gustado mucho.

Besitos

sara

Carmen dijo...

Ay! querida Maca, sois dos poetas andantes, en este caso "poetas ciclistas". Precioso relato. Me ha gustado mucho. Además no sabeís la envidia que me produce saber donde estáis mientras aquí en los madriles nos deshacemos de a poquitos con un calor modelo desierto que nos tiene sin aire.
Besiños