viernes, 31 de julio de 2009

Caminante


El portal no me abre, mis perros me miran asombrados mientras intento zarandearlo. La verdad no logro ni moverlo mm, ¡pero no...¡, no llamaré a mi hijo, porque me dirá que no lo entiende y luego ira suavizando su lenguaje para explicarme de nuevo el mecanismo. ¡Bueno, quedaré en casa o abriré la pequeña puerta y me desplazaré andando¡...Todo esto lo estoy pensando, cuando pasa Paco y comenzamos a charlar.
Paco es un hombre mayor, de ojos azules y risueña mirada.
¿Como estás?

-Paseo y continuo observando todo el destrozo que ha hecho con nuestra fraga "Fadesa"

-Si, ¿recuerdas cuando te conocí? hace 30 años y pasabas a caballo. Me hablabas de la sensación de ir sobre ese animal que querías tanto y ver el cielo estrellado, asomándose la luna. Yo pensé tengo un vecino poeta. Después me invitaste a tu casa para ver el otro caballo, habías negociado con tu mujer dejar el tabaco y ese dinero llegaría para alimentar a aquellos hermosos animales que te miraban con mimo.

-Ahora, solo puedo cuidarlos para mis hijos, no me dejan montar. Su voz esta llena de nostalgia.

Silencio...Silencios

Los perros alborotan buscando los dos sus caricias.
.
Dime¡ maca, te noto pensativa.

-Bueno, no recuerdo desde hace años soñar, mientras duermo y últimamente sueño todos los días
no sabría decirte si son pesadillas, pero sí que enturbian mis mañanas. Es como si actitudes de ciertas personas, unas queridas, otras no tanto...Que siempre en vigía justifico el subconsciente
me las mostrará escabrosamente. Durante el día estos sueños me hacen reflexionar mucho.

- Yo sueño que Pepe entra de nuevo en casa, sus ojos se nublan con las lágrimas que contiene.

-¡Sabes¡, no puedo olvidar la sonrisa siempre agradecida de Pepe cuando iba a verlo, apenas podía hablar, pero sonreía. Hay personas que no dejan de enseñarnos, incluso antes de su partida

Paco menea su cabeza y dice : "tendría que haber sido yo el de la partida" y acaricia a mis perros.

-Debo irme, maca solo debes preocuparte que en los sueños de los demás no seas una pesadilla.

Nos despedimos, él camina despacio ya de espaldas, es un hombre bueno que observa el verde de su tierra y reparte sonrisas.
Yo bajo a casa con los perros saltándome y atascando mis pasos y pienso en sus palabras "que mis actitudes nunca produzcan pesadillas a nadie"

9 comentarios:

Juan Navarro dijo...

¿Por qué venir de la nostalgia y empezar de nuevo en la nostalgia? ¿No es suficientemente interesante Paco, la pelea con la valla, el hijo que dirá como resolver el asunto, los perros,... el paisaje que se advina y que podría absorberte y hacerte suya? ¿Por qué Pepe y el pasado? Estoy oliendo la hierba de cerca de tu casa, ¿no la hueles tú?
Un beso.

Maca dijo...

¡Efectivamente Juan, muchas veces me invade la nostalgia, entonces me hecho sobre la hierba, la verde hierba que huele a tierra y humedad.Esta naturaleza siempre ha sido mi luz.¡Que todo este aroma te llegué¡
bicos

brancalúa dijo...

Pues en mis pesadillas tú no apareces.
La mañana se hizó extraña, fui haciendo cosas pendientes y respirando en cada acto, más tarde caminé hacia el mercado, me sentía tranquila.
Las notas que me acompañan son por momentos de una pesada lentitud, hablo sola conmigo misma y espero el momento para hacer el paseo con la bicicleta y dejar que el viento me acaricie.
Besos

Carmen dijo...

Queridísima Maca, ya se que para tener melancolía, nostalgia no se necesitan motivos. Se tiene. Punto. Pero para evitarla, para que la nostalgia desaparezca tampoco se necesita mucho. Tan solo una mirada. Una mirada comprometida. Una mirada conciliadora. Tienes tanto mi querida amiga, unos perros que te hablan, unos hijos que te retan, un espacio lleno de poesía, un paisaje de ensueño, y sobretodo una mente sólida y observadora.
Vuelve a mira a tu alrededor y tu sonrisa brillará de nuevo. Estoy convencida.
Un besiño.

Felipe Medina dijo...

Camino que se desanda para embelesar el consuelo.

Silencio...silencio
para espiar pasado,
para prolongar placidez.

Aromas,pasión,
sueños...recuerdos,
caudales de rosas
respirando bocanadas de vacío.

Placidez de sueños.
Jaurías soñadoras.
Mañanas de frío adolescente
para atravesar la existencia diaria


Un bico

Maca dijo...

Carmen, mi querida Carmen.Debe ser cierta la melancolia gallega y tb.mis momentos de nostalgias, que son varios a lo largo del día, pero tb. me es fácil,sonreir y disfrutar de las pequeñas y grandes cosas que tengo (como las/los amigos que tengo).
Felipe, que maravilla haber provocado tu poema. Me gustan los recuerdos forman parte de mi vida
espero la placidez de los sueños
bicos a los dos

Maca dijo...

Brancalua, me he desplazado en bicicleta. Olvidé estas cuestas que suponen tanto esfuerzo. Pero la bajada fué alucinante, el viento enredaba más mi pelo de serpientes.
bicos

Logan y Lory dijo...

Hermoso encuentro, compartiendo vivencias. En los sueños entra ese juego de lo deseado y lo temido, en combinaciones de placer o pesadilla. No es otra cosa más que el puzzle que nuestro cerebro elabora cada noche, cobijando lo necesario, desperdiciando lo vano.

Precioso encuentro el tuyo con el hombre del caballo.

Un abrazo.

sara dijo...

Me ha gustado mucho el encuentro.

La verdad es que el relato ha sido fantástico.

Besoss Maca

Sara